"Unos ricos pestiños para estas fiestas."
Dulce navideño o de Semana Santa. Muy antiguo en
nuestra gastronomía.
Típico de muchas zonas de España, pero sobre todo de
Andalucía.
Por mi pueblo, era obligado cocinarlos en Navidad y
Semana Santa durante generaciones.
Mi madre los preparaba en Navidad y al menos otra vez
más al año, en grandes cantidades, teníamos para ir y
venir durante semanas.
Hoy en día con las dietas y el colesterol, hemos de tener
mas cuidado.
Por sus ingredientes naturales es bastante sano, el único
problema es el azúcar o la miel del rebozado que
engordan un poquito más.
A base de harina, frito en aceite de oliva y pasado por
miel o azúcar.
Resultan deliciosos tanto con azúcar por encima, como
con miel. Un capricho de vez en cuando.
Ingredientes para unos 50 pestiños:
- 750 gr. de harina de repostería.
- 1 sobre de levadura en polvo.
-2 cucharaditas de canela en polvo.
- 1 huevo grande o dos pequeños.
- Una pizca de sal.
- Una taza de café de vino blanco.
- Una taza de las de café de aceite de oliva.
- ¾ de taza de café de anís.
- 10 gr.de ajonjolí.
- 10 gr. de matalahúva.
- 250 mg. de miel para rebozar los pestiños (o azúcar,
según queramos terminarlos).
- La cáscara de una naranja.
- Ralladura de dos limones.
- 200 gr. de azúcar.
- Aceite para freír los pestiños.
Preparación de la receta:
En una sartén ponemos aceite a calentar y echamos la
cáscara de la naranja y la matalahúva.
Ponemos a calentar a fuego lento para que el aceite coja
bien todos los sabores, entre diez o quince minutos sin
que se queme la matalahúva.
Retiramos del fuego, colamos y reservamos el aceite.
Dejamos enfriar.
En una sartén pequeña a fuego lento ponemos a tostar el
ajonjolí.
Una vez tostado, machacamos en el mortero.
Hacemos la masa:
Ponemos la harina en un recipiente y la mezclamos con
la canela, el ajonjolí, la sal, la ralladura de limón, la
levadura y el azúcar.
Mezclamos todo bien y le damos forma de volcán,
abriendo un agujero en el centro.
Ahora agregamos los ingredientes líquidos, el vino
blanco, el anís, el aceite que reservamos antes y los
huevos batidos.
Amasamos hasta conseguir una masa blandita que no se
pegue a las manos.
Tapamos con un paño limpio y dejamos reposar al menos
una hora.
Cogemos pequeñas porciones de la masa, la alisamos un
poco (antes esto se hacía con una caña) y las enrollamos
para darle la forma al pestiño.
Freímos los pestiños:
Calentamos el resto del aceite que reservamos antes y freímos los pestiños.
Si los vamos a rebozar en la miel, diluimos la miel con
un vaso de agua calentándola un poco.
Pasamos los pestiños fritos por esta mezcla de agua y
miel y los colocamos en una fuente escurriéndolos un
poco previamente.
La otra opción que es la que a mí más me gusta es
pasarlos por azúcar y canela.
El resultado un postre riquísimo.
Espero os haya resultado útil. Cualquier duda preguntad.
Tiempo de elaboración: alto.
Dificultad: baja.
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