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miércoles, 2 de abril de 2014

Ensalada de pasta

Un plato muy fácil de hacer, rápido y con buen resultado.
Un primero ideal, económico, sobre todo si no quieres recargar mucho la comida. Detrás puedes cocinar una carne o un pescado de segundo, ya que el primero no es excesivamente calórico, aunque si llena bastante igual que todas las pastas.
Ingredientes:
- Unos 150 gramos de macarrones.
- Aceite de oliva.
- Cebolla.
- Pimiento verde y rojo.
- Palitos de cangrejo.
- Atún.
- Huevo cocido.
- Zanahoria en tiras.
-Sal.
-Vinagre.
- Maíz.
- Tres o cuatro lonchas de jamón de york o pavo (opcional).
- Queso manchego cortado a taquitos pequeños (opcional). O queso rallado.


Preparación de la receta:

Cocemos los macarrones en una olla con agua y un poco de sal durante diez minutos.
Con unos 150 gramos saldrá una buena ensalada para al menos cuatro personas.
Cuando estén tiernos, los apartamos, escurrimos y dejamos enfriar.
Una vez fríos si hay algunos macarrones que estén pegados procuramos separarlos unos de otros sin romperlos.
Para aliñarlos, ponemos los macarrones en una fuente honda, le picamos cebolla pequeñita, el pimiento verde y rojo también pequeño y el tomate a trozos como si fuese para una ensalada.


Añadimos también zanahoria en tiras, el maíz escurrido y el huevo duro troceado. Reservamos una yema para después decorar.
Abrimos la lata de atún (se puede sustituir por caballa u otra conserva que nos guste) y con un tenedor removemos el atún en la misma lata antes de añadirlo a las patatas con el aceite y todo.


Añadimos los palitos de cangrejo troceados.
Rectificamos de sal, añadimos aceite generosamente, siempre de oliva, un poco de vinagre y removemos hasta dejar a nuestro gusto como cualquier otra ensalada.

Si lo deseamos podemos añadir a la ensalada jamón de york o pavo troceado y queso manchego cortado a taquitos pequeños (o queso rallado). Depende de lo ligh que queramos la ensalada. Evidentemente con estos añadidos estará más sabrosa.
Una vez terminada, conviene dejar la ensalada reposar unas cuantas horas en el frío, para que vayan cogiendo el aliño y después un rato antes de servir rectificamos lo que sea necesario. 
Antes de comerla la servimos en una fuente y usamos la yema del huevo que reservamos antes para decorar. Con los dedos la trituramos y la esparcimos por encima de la ensalada.
Se sirve fresquita. Es un plato que nos llenará bastante y no es demasiado calórico.


Si no vamos a consumir toda la ensalada en la misma comida, no es conveniente añadir el tomate, porque para el día siguiente puede ponerse agrio y estropear la ensalada.
Espero os resulte útil. Si tenéis alguna duda o comentario estaré encantada de leerlo.
Tiempo de elaboración: bajo.
Dificultad: baja.


jueves, 27 de marzo de 2014

Berenjenas con salmorejo

Un entrante un tanto original y que ahora está de moda.
Un plato con ingredientes típicos de nuestra Andalucía. Berenjenas de nuestras huertas y qué decir de nuestro salmorejo cordobés.
En otra entrada os enseñé a hacer el riquísimo salmorejo, ahora solo lo vamos a utilizar para acompañar a nuestras berenjenas fritas.
Ingredientes:
Berenjenas.
Aceite.
Sal.
Harina.
Salmorejo.
Preparación  de la receta:
Cortamos las berenjenas según nuestro gusto, redondas, largas o en cuadraditos.


Las lavamos en un bol y añadimos la sal.

En un plato hondo ponemos la harina y vamos pasando las berenjenas escurridas hasta que queden bien enharinadas. Las colocamos en una fuente sin que se peguen unas a otras para que no se estropeen.

Se pueden freír en una sartén con abundante aceite, pero donde se fríen mas uniformemente es en la freidora.
Freírlas más o menos tiempo dependerá de cómo nos gusten. A mí me gustan muy fritas.
Una vez fritas las ponemos en un escurridor para que suelten el exceso de aceite.
Las colocamos en una bandeja.

El salmorejo lo servimos en un cuenco pequeño por comensal o en un bol más grande para que cada uno se sirva a su gusto con la cuchara.
Este plato además de rico al paladar, puede hacernos quedar bien en cualquier celebración o comida con los amigos.
Tiempo de elaboración: Medio.
Dificultad: baja.



jueves, 20 de marzo de 2014

Revuelto de champiñones, jamón y gambas

Un 1er plato muy fácil de hacer, no demasiado caro, que resulta vistoso y muy agradable al paladar si te gustan los champiñones. Si tenemos invitados podemos arriesgarnos con este plato que quedara muy bonito en la mesa y gustará bastante a nuestros comensales.
Ingredientes:
- 370 gramos de champiñones escurridos.
- Ajos.
- 5 huevos.
- Sal.
- Aceite de oliva.
- Pimienta negra molida.
- Gambas peladas.
- Jamón en tacos o troceado.

Preparación de la receta:
Con 370 gramos escurridos  de champiñones y 5 huevos, yo cocine para tres comensales y resulto un plato abundante. Si nos gusta con menos huevo, podemos disminuir la cantidad.
Lo ideal sería que los champiñones fuesen frescos, pero suelen tener un precio muy elevado, por lo que yo siempre hago este revuelto con champiñones de lata ya laminados. El resultado es igual de bueno, aunque no neguemos que con los frescos el sabor ganaría bastante.
Si los champiñones son frescos, lavamos bien para quitar cualquier resto de tierra y laminamos.
Si son de lata, los ponemos en un escurridor para que suelten todo el caldo.

Picamos ajo abundante y pequeño.
El jamón podemos cortarlo a taquitos pequeños o bien trocearlo con una tijera en trozos más grandes para encontrarlos mejor en el revuelto.
Yo suelo usar gamba pelada y congelada. Previamente dejaremos que se descongelen y escurriremos toda el agua que sueltan.

En una sartén con aceite freír el ajo cortado muy fino.
Dejar que se dore sin llegar a quemarse.

Cuando el ajo está a medio freír, añadimos el jamón y las gambas. Dejamos que se haga un poco todo junto.
 Finalmente  añadimos los champiñones escurridos.
Añadimos la sal y un poco de pimienta negra molida al gusto.

Dejamos un rato removiendo de vez en cuando, hasta que se consuma todo el líquido que sueltan los champiñones.
Probamos de sal. Si necesitamos añadir más, la mezclaremos con los huevos.
Batimos los huevos y los añadimos al revuelto.

Removemos de nuevo un rato hasta que coge un color dorado sin llegar a quemarse.
Según el gusto de los comensales, dejaremos que el huevo se haga más o menos. A unas personas le gusta el huevo apenas hecho y a otras como a mí, nos gusta muy pasado.

Colocamos en el plato y listo para comer.


Espero os resulte útil. Si tenéis alguna duda o comentario estaré encantada de leerlo.

Tiempo de elaboración: bajo.
Dificultad: baja.

lunes, 10 de marzo de 2014

Menú Semanal Nº 8

Hola buenas¡
Os dejo el menú para esta semana.
Me gustaría conocer vuestra opinión.
Miércoles: calamares y boquerones fritos.
Domingo: comida fuera.


                                   
                                      


sábado, 8 de marzo de 2014

Brochetas de Pollo

Una forma agradable de comer pollo, y bastante sano.
Aporta pocas calorías, todo es pollo y verduras.
El pollo puede ser de muslo o pechuga.
El muslo es más jugoso y barato, la pechuga más limpia, con menos grasa, pero más cara.
Ingredientes:
- Muslos o pechuga de pollo deshuesado y cortados a trocitos (todo esto lo hace el carnicero).
-Cebolla.
- Pimiento rojo.
- Pimiento verde.
- Bacón a trocitos.
- Sal.
- Vino.
- Salsa de ajo y perejil.
Preparación de la receta:
Pedimos al carnicero que nos deshuese los muslos o la pechuga que vayamos a utilizar para hacer las brochetas.


La carne debe cortarla a tacos más o menos grandes según sea nuestro gusto, igual que si fuese para aliñar pinchitos morunos. A mi particularmente me gustan los trozos pequeños porque me gusta la carne muy hecha.
Lavamos la cebolla y la cortamos en cuadraditos finos.
Lavamos el pimiento rojo y verde y lo cortamos igual que la cebolla, en cuadros pequeños.


En un pincho de madera, vamos insertando sucesivamente, un trozo de cebolla, otro de pimiento verde y otro de carne, luego repetimos igual pero cambiamos el pimiento rojo por el verde para ir dándole color a la brocheta.


Si no nos importa salirnos de lo light, en medio podemos meter también unos trozos de beicon o panceta con carne.
En cada brocheta podemos insertar los trozos que queramos, yo suelo poner cinco, también dependiendo de lo grande que sea la plancha donde vayamos a asar.


Si lo hacemos en casa y en una plancha para asar, ponemos en el fondo salsa de ajo y perejil antes de colocar las brochetas.


Si las hacemos en el campo a la brasa, la salsa se la pondremos por encima a las brochetas.
Bien, quedamos en que las colocamos en la plancha con la salsa de ajo y perejil y le añadimos un poco de sal.


Le vamos dando la vuelta para que se asen bien por todos lados y la verdura se vaya haciendo.
Añadimos un poco de vino para ayudar a que terminen de asarse.
Si lo desean también pueden añadir un poco de pimienta molida, pero solo si se soporta el picante.
 Cuando las brochetas estén hechas y doraditas, las apartamos y las servimos con ensalada o  patatas.


La carne del pollo queda de esta forma deliciosa.
Espero os haya resultado útil. Cualquier duda preguntad.
Saludos
Tiempo de elaboración: alto.
Dificultad: media.


miércoles, 19 de febrero de 2014

Patatas Guisadas con Costillitas

Un primer  plato muy fácil de hacer, económico y con un resultado delicioso.
En casa de mis padres lo hemos comido de toda la vida, aunque no siempre teníamos las costillas para añadírselas.
En la actualidad, yo suelo hacerlo como plato único.
Ingredientes:
- Patatas.
- Cebolla.
- Ajos.
- Pastilla caldo de pollo.
- Laurel.
- Pimiento.
- Tomate.
- Costillas de cerdo a trozos.
- Sal.
- Aceite de oliva.
- Colorante.
- Pimienta negra molida.

 Preparación de la receta:
Hay una gran  diferencia de dureza y tiempos de cocción entre las costillas de cerdo y las patatas.
Por ese motivo yo suelo meter en el olla rápida las costillas para ponerlas un poco tiernas y luego añado las patatas y termino de elaborar el plato.
Vamos a hacer el sofrito. Podemos usar una sartén y luego volcar el sofrito en la olla donde vayamos a hacer las patatas, o hacer el sofrito directamente en la olla.
Yo lo hago de la segunda forma, en la olla rápida.
En la olla ponemos aceite de oliva.
Picamos cebolla, los ajos y los añadimos al aceite.
A continuación troceamos el pimiento y el tomate.
Lo añadimos también a la olla. Este sofrito podemos después si no queremos que se vea en las patatas, triturarlo. Si no lo vamos a triturar, yo suelo echar la cebolla, el ajo y el pimiento a trozos grandes y antes de servir en el plato, lo saco. El tomate conforme va haciéndose el sofrito, lo voy machacando en la misma olla. Añadimos la hoja de laurel.
Cuando el sofrito esta hecho, añadimos las costillas troceadas. El tamaño de los trozos dependerá de nuestro gusto y se las pediremos al carnicero con más o menos carne, pero procurando que le quite toda la grasa posible.


Vamos removiendo el sofrito con las costillas para que ligue bien, y dando vueltas a la carne para que pierda el color de la sangre.
Al cabo de un ratito, incorporamos un chorreón de vino y dejamos otro rato al fuego.
Añadimos un poco de agua para cubrir las costillas, cerramos la olla rápida y la tenemos al fuego unos ocho o diez minutos. Las costillas estarán un poco tiernas, pero no acabadas de hacer.
Cuando lo permita, abrimos la olla.



Las patatas las pelamos y cortamos a trozos. Para calcular la cantidad, yo suelo medirlas en un plato, cuento un plato como el que veis por comensal.


Las añadimos a la olla ya abierta con el sofrito y las costillas a medio hacer.
Añadimos la sal, un trozo de una pastilla de caldo triturada, colorante alimentario y una pizca de pimienta negra  molida.
Añadimos agua a la olla y dejamos hervir a fuego lento para que las patatas se vayan poniendo tiernas y mezclándose con el sofrito y las costillas.
Cuando las patatas estén tiernas sin llegar a romperse, y el caldo espeso, apagamos y ya están listas para servir. El tiempo a fuego lento suele ser de alrededor de una hora.


Años atrás en casa de mis padres, cuando no disponíamos de carne para guisarla con las patatas, las hacíamos igual que os he comentado, solo que al final para no comer solo las patatas, un ratito antes de apartarlas le cuajábamos un huevo para cada persona.

Espero os resulte útil. Si tenéis alguna duda o comentario estaré encantada de leerlo.
Tiempo de elaboración: bajo.
Dificultad: baja.


lunes, 10 de febrero de 2014

Arroz con pollo


Un clásico de la cocina y uno de mis platos favoritos.
Desde que recuerdo, siempre me ha encantado comer mi arroz con pollo el sábado.
De hecho me gusta una vez el arroz y la carne en el plato, quitar todos los huesos a la carne y desmenuzarla en trozos más pequeños, para ir comiendo arroz mezclado con el pollo.
Otra de mis preferencias: me gusta el arroz de toda la vida, procuro calcular el tiempo de cocción para que no se pase.
Lo retiro del fuego cuando aun no está tierno del todo y lo dejo reposar para que acabe de hacerse.
En casa siempre se come como plato único.
Ingredientes:
- Arroz.
- Aceite de oliva.
- Cebolla.
- Pimiento verde.
- Tomates frescos.
- Ajos.
- Laurel.
- Pollo troceado.
- Vino de cocinar.
- Colorante.
- Pimienta molida.
- Sal.
- Pastilla de caldo de pollo.

Preparación de la receta:
Vamos a hacer el sofrito. Podemos usar una sartén y luego volcar el sofrito en la olla donde vayamos a hacer el arroz, o hacer el sofrito directamente en la olla.
Yo lo hago de la segunda forma, en una olla de las de toda la vida.
En la olla ponemos aceite de oliva.
Picamos cebolla, los ajos y los añadimos al aceite.
A continuación troceamos el pimiento y el tomate.
Lo añadimos también a la olla. Este sofrito podemos después si no queremos que se vea en el arroz, triturarlo. Si no lo vamos a triturar, yo suelo echar la cebolla, el ajo y el pimiento a trozos grandes y antes de servir en el plato, lo saco. El tomate conforme va haciéndose el sofrito, lo voy machacando en la misma olla. Añadimos la hoja de laurel.
Cuando el sofrito esta hecho, añadimos el pollo limpio y troceado. El tamaño de los trozos de carne, dependerá de cómo nos guste, a mi particularmente me gusta en trozos pequeños.



Vamos removiendo el sofrito con la carne para que ligue bien, y dando vueltas a la carne para que pierda el color de la sangre.
Al cabo de un ratito, incorporamos un chorreón de vino y dejamos otro rato al fuego.
Cuando el sofrito está terminado, llega el momento de añadir el agua.
El cálculo es importante, y se consigue con la práctica.
Por poner un ejemplo, yo lo cocino, un vaso de arroz, 4 vasos de agua, esto sería para dos personas.
Teniendo en cuenta no solo el tiempo de cocer el arroz, que en mi caso suelen ser 15 minutos, sino desde que incorporo el agua al sofrito y el tiempo que necesita la carne para ponerse un poco tierna, ya que se acabara de poner en su punto en el tiempo que este cociendo el arroz.
Vale. Nos habíamos quedado en que el sofrito ya estaba y añadíamos el agua.
Añadimos sal, colorante y una pizca de pimienta molida.
Si te gusta puedes ponerle también media pastilla de caldo de pollo.
Removemos todo y cuando empieza a hervir, bajamos el fuego y  lo dejamos cocer una media hora corta.
Comprobamos como está la carne, teniendo en cuenta que no puede estar tierna del todo ya que después va a hervir otros quince minutos con el arroz.
Calculamos la hora que queremos comer, pensando que el arroz estará al fuego unos quince minutos y entre cinco o diez en reposo.
Si el caldo se ha enfriado, lo ponemos de nuevo hasta que hierva y cuando llegue ese punto incorporamos el arroz y sin que deje de hervir, bajamos el fuego a lo mínimo y dejamos que se haga poco a poco.


Removemos de vez en cuando procurando que el arroz no se rompa. Si nos quedamos cortos con el agua, mientras estamos cociendo el arroz podemos añadir un poco, pero siempre caliente para que no se corte la cocción si añadimos agua fría.
Cuando lleve quince minutos lo probamos y si ya está casi tierno, lo apartamos y dejamos que repose, que consuma el caldo sobrante y se acabe de hacer.

Después de su reposo, lo servimos en los platos y a comer. Delicioso.



Espero os resulte útil. Si tenéis alguna duda o comentario estaré encantada de leerlo.

Tiempo de elaboración: bajo.
Dificultad: baja.