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martes, 6 de septiembre de 2016

Revuelto de Gambas y Jamón

Un 1er plato muy fácil de hacer, que resulta vistoso y muy agradable al paladar, aunque puede resultar un poco más caro. Si tenemos invitados, este plato quedara muy bonito en la mesa y gustará bastante a nuestros comensales.

Para abaratarlo lo máximo posible, las gambas pueden ser congeladas. Si las compramos de un tamaño bueno, no se notara tanto la diferencia.

El jamón lo compraremos según el alcance de nuestro bolsillo.
Un buen jamón serrano, un jamón ibérico o del normalito que viene loncheado.

A mas calidad, mejor sabor, pero con cualquiera de ellos resultara un plato delicioso.

Ingredientes:
- 400 gramos de gambas peladas.
- Ajos.
- 5 huevos.
- Sal
- Aceite de oliva.
- Pimienta negra molida.
- Jamón en tacos o troceado.

Preparación de la receta:
Con 400 gramos de gambas y 5 huevos, yo cocine para tres comensales y resulto un plato abundante.

 Si nos gusta con menos huevo, podemos disminuir la cantidad.

Yo suelo usar gamba pelada y congelada. Previamente dejaremos que se descongelen y escurriremos toda el agua que sueltan.
Si son muy grandes las cortaremos a la mitad, a mi me gusta dejarlas enteras.

Picamos ajo abundante y pequeño.

El jamón podemos cortarlo a taquitos pequeños o bien trocearlo con una tijera en trozos más grandes para encontrarlos mejor en el revuelto.
En una sartén con aceite freímos el ajo cortado muy fino.


Dejar que se dore sin llegar a quemarse.

Cuando el ajo está a medio freír, añadimos las gambas.

Dejamos que se hagan un poco y suelten si tienen algún resto de agua.

 Después añadimos el jamón y dejamos que se haga un rato mezclándose con las gambas  (hay quien prefiere dejar el jamón en lonchas y ponerlo por encima del revuelto cuando ya está en el plato).
Añadimos la sal y un poco de pimienta negra molida al gusto.

Dejamos un rato removiendo de vez en cuando, hasta que se consuma todo el líquido que suelten las gambas.

Probamos de sal. Si necesitamos añadir más, la mezclaremos con los huevos.

Batimos los huevos y los añadimos al revuelto.
Removemos de nuevo un rato hasta que coge un color dorado sin llegar a quemarse.

Según el gusto de los comensales, dejaremos que el huevo se haga más o menos.

A unas personas le gusta el huevo apenas hecho y a otras como a mí, nos gusta muy pasado.

Colocamos en el plato y listo para comer.
Espero os resulte útil. Si tenéis alguna duda o comentario estaré encantada de leerlo.

Tiempo de elaboración: bajo.
Dificultad: baja.

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miércoles, 20 de julio de 2016

Pollo al Orégano y Limón

Un segundo plato muy fácil de hacer, con poca elaboración.

En una época normal que el pollo no esté demasiado caro, hasta resulta económico.

Como decía es fácil de hacer si nuestro carnicero nos facilita la labor y nos da ya el pollo troceado al tamaño que deseemos, limpio de grasas y solo para lavar y cocinar.

El secreto es que quede jugoso y no se reseque.

El sabor del orégano le dará un punto especial, diferente, por lo que es posible que no guste a todos los paladares.

Ingredientes:
- Pollo a trozos o entero.
- Zumo de uno o dos limones.
- Orégano.
- Sal
- Aceite de oliva.
- Pimienta negra molida.
- Ajo.

Preparación de la receta:
Ponemos el horno a calentar a 220 grados.

Lavamos el pollo bien sea entero o troceado.

En un cuenco mezclamos el orégano, la sal, la pimienta molida, el aceite de oliva,  y los ajos  machacados, con el zumo del limón. Remover todo bien.
Untamos los trozos de pollo con esta mezcla del limón y los colocamos  en una bandeja de horno. Procuraremos que la parte del hueso quede hacia arriba.
Metemos en el horno unos veinte  minutos. Pasado ese tiempo damos la vuelta al pollo y lo rociamos con el jugo que va soltando.

Bajamos un poco la temperatura del horno y lo dejamos hacer unos treinta minutos más. Debemos seguir rociándolo con el jugo cada cierto tiempo para que no se reseque.

Cuando este en su punto servimos el pollo rociado con su propio jugo.

Podemos acompañarlo de verduras o patatas.

Si lo deseamos,  en la misma bandeja que asamos la carne, podemos poner también trozos de patata para usarlas después de guarnición.
Si tenemos pisto que hayamos elaborado anteriormente y congelado, podemos descongelarlo y servirlo con el pollo, quedará delicioso.

 Se me hace la boca agua.
Espero os resulte útil. Si tenéis alguna duda o comentario estaré encantada de leerlo.

Tiempo de elaboración: bajo.
Dificultad: baja.

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martes, 19 de julio de 2016

Chuletas de Pavo a la Plancha con Guarnición de Espárragos en Salsa y Huevos

Una forma de comer pavo muy original y bastante apetecible.

El carnicero corta la pechuga del pavo con una parte de hueso y parece una chuleta de verdad.

Es una carne que al ser pavo resulta muy tierna, por lo que se come bien y en el plato con su guarnición tendrá una presentación muy aceptable.

A mí me encanta la carne a la plancha muy hecha, pero esta carne se puede comer a gusto de todos, más hecha o solo vuelta y vuelta.

En otra entrada anterior aprendimos a hacer los Espárragos en Salsa, aquí solo los usaremos como guarnición.

O bien los elaboramos en este momento, o los sacamos del congelador si los teníamos hechos de antes.

Ingredientes:

- Chuletas de pavo.
- Sal.
- Huevos.

Preparación de la receta:

Pedimos al carnicero que nos corte las chuletas de pavo del grueso deseado, según nos guste la carne más o menos hecha.

Ponemos en la plancha de asar salsa de la de ajo y perejil, o cualquier otra que nos guste y nos permita asar.

Añadimos las chuletas, ponemos sal y dejamos que se vayan haciendo volviéndolos de vez en cuando.

Debemos volver la carne con cuidado porque es demasiado tierna y puede romperse, y entonces el plato no quedaría tan vistoso.

Cuando alcancen el punto y el color deseado, las colocamos en los platos.

Si hemos hecho los espárragos en este momento al mismo tiempo que las chuletas, antes de apartarlos añadimos un huevo para que se cuaje con ellos.
Si los hemos sacado del congelador, los calentamos en una sartén y añadimos el huevo dejando que cuaje un poco.

Cuando los espárragos estén listos, los colocamos en el plato junto con las chuletas.

El resultado un plato muy apetecible.


Si no nos gustan los espárragos, pues la guarnición puede ser cualquier ensalada o patata.

Espero os haya resultado útil. Cualquier duda preguntad.

Tiempo de elaboración: bajo.
Dificultad: baja.

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domingo, 29 de mayo de 2016

Revuelto de Papas con Huevo y Croquetas Caseras

Un 1er plato muy fácil de hacer, de lo más tradicional, barato y muy saciante.
Yo lo recuerdo desde siempre. Un plato que estaba al alcance de la mayoría aunque no tuviesen muchos recursos. Si vivías en el campo, cultivabas patatas y los huevos los ponían las gallinas.
Típico de mi tierra. El resultado a tan poco esfuerzo es estupendo.

Ingredientes:
- Patatas a ser posibles frescas.
- Huevos.
- Sal.
- Aceite de oliva.
- Cebolla opcional.

Preparación de la receta:

Pelamos las patatas, las cortamos redondas y las lavamos.
También se pueden cortar a tiras o en cuadrados, pero lo tradicional de toda la vida es cortarlas redondas.

Añadimos sal y las removemos poniendo un poco de agua en el bol, para que mezclen bien las patatas y la sal.
Pelamos la cebolla, la cortamos en aros y la añadimos al bol de las patatas con la sal.
Ponemos aceite en una sartén y freímos las patatas. Han de quedar en un punto medio que no estén crudas, pero tampoco demasiado fritas.
Cuando estén fritas, con un cazo o directamente  desde la sartén, quitamos un poco de aceite, para dejar el justo para que frían las patatas con el huevo.

Batimos los huevos en un plato o bol, probamos una patata por si hay que rectificar la sal y en ese caso la añadiríamos al huevo.

Una vez batidos los rociamos  sobre las patatas, procurando que llegue el huevo a todas ellas.

Unos segundos después, removemos para ligar bien las patatas con el huevo.

Dejamos hacer un ratito removiendo de vez en cuando sin que se rompan las patatas.

El tiempo de cocción del revuelto con el  huevo variará según nos guste el huevo más o menos hecho.

Cuando el huevo este hecho, con una paleta las vamos sacando con cuidado (a mí me gusta pasarlas por el escurridor, para que suelten todo el exceso de  aceite).

Una vez escurridas, las pasamos al plato y las podemos acompañar de lo que nos guste, croquetas, salchichas de pollo…

Es un plato que sacia bastante. Podemos preparar un plato completito de patatas y añadir poco del acompañamiento, o preparar pocas patatas y usarlas como guarnición de alguna carne por ejemplo, para darle un toque distinto a las patatas fritas normales.

Nota:
Añadir o no cebolla es opcional. Podemos hacer solo las patatas.
 Con la cebolla el revuelto esta delicioso, pero el sabor cambia considerablemente para el que no le guste la cebolla.
Espero os resulte útil. Si tenéis alguna duda o comentario estaré encantada de leerlo.

Tiempo de elaboración: bajo.
Dificultad: baja.
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jueves, 12 de mayo de 2016

Tarta de Queso

Una receta de dulces muy popular. Una tarta muy consumida en los hogares, celebraciones y cumpleaños.
Por su fácil elaboración y por lo buena que está. Casera cien por cien.
Fácil de preparar. No necesita horno y sus ingredientes son muy económicos.
Usaremos un molde desmontable. Si es de 20 cm. conseguiremos unas 8/10 porciones. Si es de 26 cm. 10/12 raciones.
Se consume fría.
 Por sus ingredientes naturales es bastante sana.
 Un capricho de vez en cuando.

Ingredientes:
Para la base de la tarta:
-200 gr. de galletas María o digestive.
- 100 gr. de mantequilla que no esté fría.

Para el relleno de la tarta:
- 400 gr. de nata liquida.
- 100 gr. de azúcar.
- 2 sobres de cuajada (se puede sustituir por 8 hojas de gelatina).
- 500 mg. De queso Philadelphia.
- Mermelada del sabor deseado (yo utilizaré la de fresa).

Preparación de la receta:

Elaboramos la base de la tarta:
Ponemos las galletas troceadas con las manos en el vaso de la batidora. Trituramos hasta deshacerlas por completo.
Colocamos en un bol y añadimos la mantequilla. Hemos de conseguir una masa que después sirva como base para la tarta. Si no mezcla bien, podemos añadir un poco de leche. Reservamos.
Debemos usar un molde desmontable para que la tarta no se rompa al desmontar.

Colocamos un papel de horno recortado a la medida de la base del molde. De esta forma conseguiremos desmontar la tarta del todo sin que se estropee.
Echamos en la base del molde y sobre el papel, la masa que habíamos elaborado con las galletas y la mantequilla.
Extendemos bien por toda la base para que la cubra toda de forma uniforme. Utilizaremos para ello una espátula, el culo de un vaso o la mano. Debe quedar la base lisa y sin grumos.
Metemos al frío para que se endurezca un poco y coja la consistencia suficiente para luego aguantar el peso del relleno de la tarta. Unos 20- 25 minutos.

Elaboramos el relleno de la tarta:
En una olla a fuego lento calentamos la nata. Incorporamos el azúcar y removemos bien mezclando con la nata.
Añadimos el queso y volvemos a remover para mezclar.
Diluimos la cuajada en un poco de leche. Incorporamos también a la olla.
Seguimos removiendo todo muy bien hasta que se disuelva completamente pero sin que llegue a hervir.
En ese momento apartamos inmediatamente del fuego (si la cuajada hierve la tarta no cuajará. Y si la mezcla llega a quemarse estropearía la tarta).

Una vez apartada la mezcla, la echamos en el molde donde ya habíamos enfriado la base de la tarta.
 A la hora de echar la crema en el molde, ponemos una cuchara grande y vamos echando la crema sobre ella para que caiga poco a poco y no se estropee la base de las galletas.
Dejamos enfriar y metemos en la nevera al frío como mínimo ocho o diez horas, mejor si es un día completo.

Una vez fría la tarta, adornamos la superficie con la mermelada que más nos guste, en este caso de fresa.
Desmoldamos la tarta y lista para servir y comer.
El resultado una tarta riquísima.
Espero os haya resultado útil. Cualquier duda preguntad.

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viernes, 6 de mayo de 2016

Tarta de Petisuisse de Fresa

Una tarta con un sabor suave. 
Ideal para los más pequeños con su sabor a petit suisse de fresa.
Por su fácil elaboración y por lo buena que está. Casera cien por cien.
Fácil de preparar. No necesita horno y sus ingredientes son muy económicos.
La decoraremos con chocolate blanco por encima,
lacasitos, chocolate negro, conguitos…
Usaremos un molde desmontable de 20 cm.
Se consume fría.
 Por sus ingredientes naturales es bastante sana.

 Ingredientes:
Para la base de la tarta:
-250 gr. de galletas María o digestive.
- 150 gr. de mantequilla que no esté fría.

Para el relleno de la tarta:
- 400 ml. de nata para montar.
- 150 ml. de leche.
- 5/6 láminas de gelatina.
- 18 petit suisse de 50 gr.
- Virutas de colores y de chocolate para decorar.
- 8 cucharadas de azúcar (opcional, la receta no lo pide, pero yo las puse).

Preparación de la receta:
Elaboramos la base de la tarta:
Ponemos las galletas troceadas con las manos en el vaso de la batidora. Trituramos hasta deshacerlas por completo.
Colocamos en un bol y añadimos la mantequilla. Hemos de conseguir una masa que después sirva como base para la tarta. Si no mezcla bien, podemos añadir un poco de leche. Reservamos.
Debemos usar un molde desmontable para que la tarta no se rompa al desmontar. Yo he usado el de 20 cm, porque esta tarta no queda muy alta. Si queremos que suba más, doblaríamos los ingredientes.
Colocamos un papel de horno recortado a la medida de la base del molde. De esta forma conseguiremos desmontar la tarta del todo sin que se estropee.
Echamos en la base del molde y sobre el papel, la masa que habíamos elaborado con las galletas y la mantequilla.
Extendemos bien por toda la base para que la cubra toda de forma uniforme. Utilizaremos para ello una espátula, el culo de un vaso, o la mano. Debe quedar la base lisa y sin grumos.

Metemos al frio para que se endurezca un poco y coja la consistencia suficiente para luego aguantar el peso del relleno de la tarta. Unos 20- 25 minutos.

Elaboramos el relleno de la tarta:
En un bol mezclamos con varilla manual los petit suisse y la nata. También el azúcar si nos decidimos a ponerlo.
Ponemos la mitad de la leche en un vaso y calentamos en el microondas.
Sacamos la leche y echamos las láminas de gelatina.
Removemos hasta que se mezcle. A continuación añadimos el resto de la leche y seguimos removiendo para que ligue todo bien.

Si deseamos poner el azúcar es el momento de hacerlo.

La mezcla que hemos hecho con la gelatina la añadimos a los petit y la nata. Removemos hasta conseguir una crema sin grumos.

A la hora de echar la crema en el molde, ponemos una cuchara grande y vamos echando la crema sobre ella para que caiga poco a poco y no se estropee la base de las galletas.
Dejamos enfriar y metemos en la nevera al frío como mínimo cuatro o cinco  horas, mejor si es un día completo.

Antes de desmoldar con una espátula o cuchillo despegamos un poco los bordes sin romperlos. Es conveniente hacer esto porque la tarta estará cuajada pero blanda.
Una vez desmoldada, con un rallador hacemos trocitos grandes de chocolate blanco y colocamos por encima.
Como ya dijimos arriba, podemos usar cualquier otro adorno: lacasitos, conguitos, chocolate negro, fideos…
El resultado una tarta riquísima.
Hay que sacarla del frío en el mismo instante de consumirla para que no se deshaga ni se rompa.

Espero os haya resultado útil. Cualquier duda preguntad.
Tiempo de elaboración: bajo.
Dificultad: baja.

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